The hand in the desert

The hand in the desert

El escultor chileno Mario Irarrázabal es responsable de esta obra de arte muy extraña que surge de la arena en medio del desierto de Atacama, a 46 millas al sur de la ciudad de Antofagasta. Irarrázabal es conocido por sus obras asociadas con el sufrimiento humano y esta enorme escultura desconcertante captura una sensación de soledad, exacerbada por su ubicación desolada y apartada.

Lo más cautivador de la escultura es su gran tamaño. Es una figura poderosa y es una vista sorprendente, especialmente en la extensión masiva de la nada, como aquí en medio del desierto de Atacama. Con una altura de más de 11 metros esta estructura alta y gruesa mide más del doble de la altura de una jirafa.

Chilean sculptor Mario Irarrázabal is responsible for this very weird work of art rising out of the sand in the middle of Chile’s Atacama desert, 46 miles south of the city of Antofagasta. Irarrázabal is known for his works associated with human suffering and this huge unnerving sculpture captures a feeling of loneliness, exacerbated by its desolate and secluded location.

The most captivating thing about the sculpture is its sheer size. It is a powerful figure and makes for a striking sight, especially in the massive expanse of nothingness, such as here in the middle of the Atacama Desert. Standing at over 11 meters this tall and thick structure stands more than double the height of a giraffe.